Del Terrorismo al Control Total: Cómo el 11-S Cambió la Humanidad para Siempre
El verdadero objetivo es el control social a escala individual y colectiva, la construcción de un panóptico digital que permite monitorear comportamientos, asociaciones y pensamientos.
- El 11-S no fue solo un atentado: fue la excusa dorada para subvertir la Constitución y construir el mayor estado de vigilancia de la historia.
- El poder nunca cede: solo lo concedemos nosotros con nuestro silencio.
- La NSA no vigila terroristas: diseña el control social total bajo el mantra de “recopilarlo todo”.
Esta semana tuve el gusto de entrevistar a Thomas Drake, un ex alto ejecutivo de la NSA y uno de los denunciantes más perseguidos de Estados Unidos, y él nos revela en una profunda conversación cómo los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron utilizados como pretexto para cruzar irreversiblemente los límites constitucionales y erigir un régimen secreto de vigilancia masiva.
Lejos de ser una respuesta improvisada al terrorismo, este sistema ya estaba preparado y solo esperaba la oportunidad perfecta para desplegarse, liderado por figuras como Dick Cheney y el general Michael Hayden, con el objetivo último de alcanzar el dominio global de la información y el control social total.
Este análisis desmonta el mito oficial del 11-S como mero “fallo de inteligencia” y expone la agenda real detrás del estado de vigilancia: un proyecto deliberado de poder que sacrificó libertades esenciales a cambio de un supuesto seguridad.
A través de la voz autorizada de un testigo interno, se comprende por qué la verdad sigue siendo la mayor amenaza para los arquitectos del control y por qué el despertar colectivo es la única salida posible.





